Trabajé en Criteo durante varios años. Mi experiencia en el entorno laboral fue muy difícil debido a problemas de gestión del equipo, falta de comunicación y ausencia de apoyo por parte de superiores y Recursos Humanos.
En mi caso personal, me sentí aislad@ y desprotegid@ ante comportamientos inadecuados dentro del equipo. La empresa no mostró sensibilidad ni herramientas reales para manejar conflictos o situaciones de malestar laboral, algo especialmente preocupante en un entorno que exige alto rendimiento.
Valoro positivamente a algunas personas con las que trabajé, pero la cultura interna favorece la competitividad extrema y el SILENCIO, más que la colaboración y el bienestar del empleado. Lo que me paso a mi paso a muchas otras personas...
Creo que la empresa debería revisar profundamente sus prácticas de liderazgo y cuidado de las personas, especialmente cuando se presentan conflictos o señales de acoso o estrés laboral.
No recomendaría este entorno a quienes busquen un lugar de trabajo saludable o con gestión humana sólida.